USOS:
Como explosivo:

Definicion de explosivo:
Compuestos o mezclas de compuestos químicos que arden o se descomponen
rápidamente generando grandes cantidades de gas y calor, y los consiguientes
efectos de presión repentinos. En tiempos de paz los explosivos
se utilizan principalmente para voladuras en minería y en cantería,
aunque también se utilizan también en fuegos artificiales,
en aparatos de señalización y para hacer remaches y moldear
metales. Los explosivos se utilizan también como propulsores para
proyectiles y cohetes, como cargas explosivas para la demolición,
y para hacer proyectiles, bombas y minas.
El primer explosivo conocido fue la pólvora, llamada también
polvo negro. Empezó a utilizarse hacia el siglo XIII y fue el único
explosivo conocido durante siglos. Los nitratos de celulosa y la nitroglicerina,
ambos descubiertos en 1846, fueron los primeros explosivos modernos. Desde
entonces, nitratos, compuestos de nitrógeno, fulminatos y azidas
han sido los principales compuestos explosivos utilizados por separado
o mezclados con combustibles y otros agentes. El trióxido de xenón,
que fue el primer óxido explosivo, se desarrolló en 1962.
Características de los explosivos
Los explosivos se agrupan en dos tipos principales, los explosivos
bajos, que arden a velocidades de centímetros por segundo, y los
explosivos altos o instantáneos, que experimentan la detonación
a velocidades de 914 a 9.140 metros por segundo. Los explosivos tienen
otras características importantes, que determinan su uso en aplicaciones
específicas. Entre esas características están la facilidad
con la que pueden ser detonados y su estabilidad en determinadas condiciones
de calor, frío y humedad. El efecto despedazador o potencia rompedora
de un explosivo depende de la velocidad de detonación. Algunos de
los explosivos altos más modernos, con una velocidad de detonación
de 9.140 m/s, son extremamente eficaces para la demolición militar
y para ciertos tipos de voladuras. Sin embargo, en cantería y en
minería, donde el objetivo es desalojar grandes piezas de roca o
mineral, deben emplearse explosivos con una velocidad de detonación
más baja y con una potencia rompedora menor. Los explosivos utilizados
como propelentes en fusiles y cañones deben arder aún más
lentamente, pues han de proporcionar un impulso creciente al proyectil
dentro del cañón del arma, en lugar de producir una sacudida
instantánea que, si fuera demasiado fuerte, destrozaría el
arma. Para iniciar la detonación de explosivos altos menos sensibles,
se utilizan tipos especiales de explosivos sensibles al calor o al impacto
y con una capacidad rompedora moderada. Los explosivos altos, como por
ejemplo la dinamita, suelen mezclarse con materiales inertes que reducen
su sensibilidad y su potencia rompedora.
Propulsores:
En general, se utilizan dos tipos de explosivos para la propulsión
de los proyectiles en armas de fuego y cohetes, y ambos se denominan normalmente
con el nombre genérico de pólvora sin humo. El término
es correcto en el caso de un explosivo bajo, el nitrato de celulosa gelatinizado.
Al otro tipo de pólvora sin humo, que consiste en una mezcla de
nitrato de celulosa y un explosivo alto como la nitroglicerina, se le conoce
correctamente como pólvora de doble base o pólvora compuesta.
Un explosivo común de doble base es la cordita, que contiene de
un 30 a un 40% de nitroglicerina y una pequeña cantidad de vaselina
como estabilizador. El término pólvora sin humo aplicado
a otro tipo de explosivos es incorrecto, pues ni está libre de humo
cuando explota, ni tiene forma de polvo.
La velocidad a la que arde cualquier tipo de pólvora sin humo
está controlada por la forma de los granos de la pólvora.
Puesto que estos arden desde la superficie hacia dentro, es posible producir
granos que ardan progresivamente más despacio o más rápido,
dependiendo de su forma y dimensiones. Por ejemplo, los granos esféricos
tienen áreas de superficie progresivamente menores conforme arden,
y por lo tanto arden paulatinamente más despacio. Este tipo de pólvoras
se utilizan en armas pequeñas de cañón corto, como
las pistolas.
Explosivos altos:
Existe un gran número de explosivos que deben su poder destructor
a la detonación. Algunos, como por ejemplo el TNT o trinitrotolueno,
poseen una gran resistencia al impacto o fricción, y pueden ser
manejados, almacenados y utilizados con cierta seguridad. Otros, como la
nitroglicerina, son tan sensibles que siempre se encuentran mezclados con
un desensibilizante por motivos prácticos. Es frecuente mezclar
explosivos de distintos tipos para conseguir unas características
deseables.
Durante la I Guerra Mundial, el TNT fue el explosivo alto más
utilizado, pero después de la I y durante la II Guerra Mundial,
se desarrolló un gran número de explosivos altos totalmente
eficaces. Entre los más importantes se encuentran la ciclonita y
el tetranitrato de pentaeritrita.
Explosivos de seguridad:
En la minería del carbón, el uso de los explosivos altos
ordinarios es peligroso debido a la posibilidad de prender los gases o
el polvo de carbón suspendido que puedan estar presentes en el subsuelo.
Para realizar voladuras en estas condiciones, se han desarrollado tipos
especiales de explosivos de seguridad que minimicen el riesgo de incendios
o explosiones, produciendo llamas relativamente frías y que duran
poco tiempo. Los tipos de explosivos de seguridad aprobados para trabajar
en minas de carbón son principalmente mezclas de nitrato de amonio
con otros ingredientes como nitrato de sodio, nitroglicerina, nitrato de
celulosa, nitroalmidón, material carbónico, cloruro de sodio
y carbonato de calcio.